“El precio se gana en la preparación, no en el regateo.”
Después de más de 200 operaciones he aprendido que la mejor oferta no siempre es la más baja: es la más creíble. Antes de negociar estudio cuánto lleva la propiedad en el mercado, qué se ha vendido cerca y qué necesita realmente el vendedor (plazos, mudanza, herencia). Con esos datos construimos una oferta que el propietario quiere aceptar — y te ahorras decenas de miles de euros sin perder la casa.